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domingo, 15 de octubre de 2017

VIKINGOS

Dado que los vikingos están de moda y muchos los recuerdan, no deberían estar en este Blog, pero es que mi gran amigo y destacadísimo modelista Leandro Benardis ha construido estas hermosas casas aptas para SAGA.
Digo esto con el debido perdón por mencionar uno de esos reglamentos que tienen mecanismos de juego sencillos y atractivos, pero muy poco tienen de históricos. Son del gusto de la multitud pero para mi son espantosos, debo estar equivocado.
El hecho es que Leandro una vez mas ha realizado un trabajo profesional y si bien nos tiene acostumbrados a su calidad y buen gusto, esta vez se ha lucido especialmente.
La limpieza de líneas, el acabado, la calidad del modelado y la pintura hacen de estas piezas un producto excepcional que cualquier coleccionista quisiera tener en sus vitrinas.
Acá van las fotos, creo que valen la pena.





Para terminar debe decirse que las figuras no le van en "ZAGA" a las casas ¿no?
La buena noticia es que están a la venta pueden consultar acá:

https://www.facebook.com/leandro.bernardis.3/posts/10210382200735892?comment_id=10210382375940272&notif_id=1508105154897940&notif_t=feed_comment_reply

lunes, 2 de octubre de 2017

Banderas del Regimiento de Granaderos a pie de la Guardia Imperial francesa

Un querido amigo el Prof. Marcelo Molina, sigue con su Proyecto 1815 de recreación de las unidades intervinientes en la campaña de los Cien días con figuras de 28 mm en una proporción 1:30.
Ahora se encuentra pintando a los Granaderos a Pie de la Guardia Imperial francesa para los cuales me ha solicitado la realización de las banderas.
Si bien deberían ser mas pequeñas, fueron confeccionadas en un tamaño de 2cm x 2 cm a pedido del profesor y fueron realizadas bajando información de una página web de vexilología y trabajándolas con el programa Power Point.
El archivo fue cargado en la página Juegos de Historia para que quien lo desee pueda bajarlo y modificarlo a su gusto, este es el enlace:  Banderas de Granaderos a Pie
Acá están para el juicio de la afición.
 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

¡SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA!

Ante el egoísmo de unos y la tibieza de los otros, desde estos lejanos y díscolos Reinos de Indias, pedimos a la Sierva de Dios S.M.doña Isabel de Castilla, Reina Católica, que ruegue a Dios por la unidad de España y la restauración de la Hispanidad.

sábado, 9 de septiembre de 2017

A4Q 3A 301

El modelista Marcos Grassi ha tenido la gentileza de autorizarme a publicar acá estas magnificas fotos del caza-bombardero  A4Q escala 1/48 realizado a partir de un kit de Hasegawa, un kit de conversión de Aconcagua Models y calcomanías FCM.
Se trata del  A4Q 3A 301 que el 23 de mayo de 1982 al mando del Capitán de Corbeta Rodolfo Castro Fox atacó al H.M.S. Intrepid mientras los otros tres aviones de la escuadrilla atacaban a la, ya averiada, H.M.S. Antelope.
Acá van las fotos.











Estos son fragmentos del relato del Capitán Castro Fox
La siguiente misión fue el 23 de mayo, y la orden decía “Atacar buques en Puerto San Carlos, número indeterminado, previo reabastecimiento en vuelo con KC-130 en posición:  = 52° 30’s; = 66° 00’w a 1300 horas. El ataque será posterior al de Fuerza Aérea Argentina. Objetivo Material Principal Buques y Secundario Puerto e Instalaciones”.
La meteorología en Río Grande no era buena, existía fuerte viento de través en la pista y ésta se encontraba mojada por la llovizna leve de los Nimbus Stratus que cubrían el cielo a 800 metros. El tope de las nubes superaba los 7500 metros. Para el área de operaciones el pronóstico era bueno y Puerto Argentino informaba patrullas aéreas de combate enemigas en arco sobre la Isla Soledad.
Esta vez me acompañarían el Teniente de Navío Marco Benítez, el Capitán de Corbeta Carlos Zubizarreta y el Teniente de Navío Carlos Oliveira.
Volaba en el 3-A-301 equipado con VFL-Omega y dejé la pista a 1235 horas. Luego de un giro amplio para reunirnos, antes de entrar en nubes, puse rumbo al punto coordinado sobre el mar para encontrar el avión tanque de la Fuerza Aérea.
Las misiones del día 21 nos habían demostrado prácticamente la necesidad de reabastecer combustible, aunque en teoría llegábamos en el límite, y esto era otra variable más en la planificación de los vuelos.
...
Comencé el ascenso dentro de nubes con los cuatro aviones muy juntos para no perdernos de vista y por suerte el navegador funcionaba correctamente. Luego de cruzar los 7500 metros salimos de la nubosidad.
Una vez sobre la Isla Gran Malvina inicié la navegación rasante sobre el terreno de un verde brillante por la humedad y desolado, que me llevaría a la zona de elevaciones del lado este de la misma y frente a Puerto San Carlos para ocultarnos de los radares tras los cerros de ese sector. Durante esta fase me comuniqué con el avión de Fuerza Aérea que cumplía la misión de retransmisor de comunicaciones y le requerí información actualizada sobre los blancos y la presencia de PAC’s enemigas.
Recorrer el estrecho me llevaría poco menos de un minuto y antes de llegar a la boca de la bahía pude ver sobre el norte de la misma con la proa apuntando al sur, pero sin navegar, un buque grande de tipo logístico que de inmediato se convirtió en mi blanco por ser más redituable. Nuestra prioridad eran los Portaaviones, luego los buques logísticos y recién después las fragatas o destructores.
La calma en el aire había desaparecido, estaba turbulento y no sé si fue a causa del viento sobre la costa alta o producto del fuego antiaéreo. Con la mira puesta en el blanco vi salir una especie de luz de bengala desde la proa del buque que se movía erráticamente hacia mí.
Reconocí que era un misil y caí bruscamente hacia la derecha. Por el rabillo del ojo tuve la sensación de que algo pasó por mi izquierda y violentamente caí al rumbo de ataque. La mira estaba pasando la proa del buque y lancé mis bombas. El avión liberado de la tonelada de explosivos se encabritó y mientras iniciaba maniobras evasivas, girando a uno y otro lado, al tiempo que me “pegaba” al agua, escuché las detonaciones de mi salva. Por mi derecha dejaba un buque de transporte pintado de negro, mientras yo realizaba un amplio giro hacia el norte para protegerme volando rasante sobre el terreno.
Cuando nuevamente encontré el mar al norte de la Isla Soledad, puse rumbo hacia el oeste manteniendo mi vuelo rasante a 450 nudos de velocidad…

Aquí podrán encontrar el relato completo:


martes, 22 de agosto de 2017

Pequeña campaña en la Banda Oriental- Marcha de los ingleses a la villa de Guadalupe


1 de marzo de 1807
Parte la Brigada de Backhouse con el 20th Light Dragoons y la RFA, hacia Ntra.Sra. de Guadalupe, mientras hacia la costa sale el convoy con heridos escoltado por el 17th Light Dragoons 1st Sqdn.
2 de marzo de 1807        
A la madrugada parte la columna comandada por Auchmuty desde Las Piedras por el camino a N.S.de Guadalupe. A mediodía se hace un alto para servir el rancho y dar descanso a la tropa, una hora después se reinicia la marcha
Por su parte, la columna al mando de Backhouse empezó a sufrir, desde la madrugada, ataques de partidas de caballería enemiga que pusieron en alarma a toda a fuerza. A partir del mediodía avanzaban formaciones de caballería enemiga y se detuvo la marcha de la columna. La caballería enemiga permaneció a la vista, pero fuera de alcance de la artillería. Al atardecer, se reinició la marcha bajo la vista de la caballería enemiga. Durante la noche se sufrieron nuevos ataques de la caballería virreinal.
            
3 de marzo de 1807
A la mañana se reúnen ambas columnas y asume el mando el Grl. Auchmuty.  La caballería enemiga había desaparecido y se reinició la marcha. Después del mediodía arriban las partidas enviadas a explorar e informaron que había formaciones de caballería enemiga al frente. Continuó la marcha y se divisaron las formaciones de caballería enemiga que retrocedieron lentamente hasta desaparecer de la vista.
A las 14:00 arribaron nuevas partidas de caballería que informaron que el ejército virreinal estaba avanzando por el camino hacia Guadalupe. Poco después se recibieron informes que el ejército enemigo abandonaba el camino y se dirigía hacia el noreste. A las 15:00 partidas de caballería enemiga empezaron a hostigar los flancos de la columna y al frente aparecieron formaciones de caballería. Se detuvo la marcha.
A las 16:00 desaparecieron las formaciones enemigas y se reinició la marcha.
16:30 Los exploradores informaron que se vieron columnas de infantería enemiga llegando a las proximidades del casco de una vieja estancia conocido como el solar de Cabrera.

sábado, 19 de agosto de 2017

El uniforme de los Granaderos a Caballo


Granadero a Caballo 1812
uniforme diseñado por San Martín que no llegó a usarse
lámina de Louis de Beaufort
Ante las agudas preguntas y acertadas reflexiones de un amigo entrerriano, Cristián Botozis, sobre el uniforme de los Granaderos a Caballo en 1812 me decidí a volver a buscar información sobre el tema y este es el resultado. Dos de los dos mas importantes historiadores argentinos, especialistas en uniformes militares son el Dr. Guillermo E. Palombo y el Prof. Julio M.Luqui Lagleize, ambos han escrito sobre el uniforme histórico del Regimiento de Granaderos a Caballo y existen muchas coincidencias y algunas discrepancias en sus descripciones, en este sencillo cuadro sinóptico del uniforme de la tropa se podrán ver fácilmente tanto unas como otras. Espero que les resulte útil.

Luqui Lagleyze
Palombo
Chaqueta
1812 Casaca de paño azul con cuello y bocamangas del mismo género y color, con vivos grana y granadas de bordadas en amarillo en las vueltas del faldón.
Los trompetas colores trocados, es decir casacas granas con cuellos y puños azules.
1817 Para el cruce, pellizas de paño grana con piel que se llevaron encima de las casacas o chaquetas de cuartel.
1812 casaca de paño azul, cuello y bocamangas del mismo género y color, con vivos grana y granadas de seda carmesí en el cuello y faldones.
1817-18 casaca azul con vivo encarnado y granadas amarillas en los faldones
Caponas (charreteras)
No se mencionan
No se mencionan
Chaleco
Chaleco blanco
Chaleco de mahón blanco, cuyas puntas sobresalían de la casaca
Pantalón
1812-1814 Pantalones con refuerzo de cuero en la parte interna.
1815 Pantalones a la sajona
1817 Para el cruce pantalones de paño negro reforzados.
Pantalón –o calzón- de montar de paño azul, con vivos grana y sobrepuestos de cuero negro en la entrepierna. En 1815 fue sustituido por pantalones largos sajones (con entrepiernas forradas de cuero)
En 1817 para el cruce de los Andes entregaron los pantalones a los negros del 7 y del 8 que sufrían mas el frio, y usaron los pantalones azules de estos infantes.
Botones
Botones “cabeza de turco” blancos
1817 Botones dorados (8)
Botones de metal “cabeza de turco” con la leyenda “Provincias Unidas del Río de la Plata”, en círculo, y en el centro “Granaderos a Caballo”.
1817-18 Botones dorado (9)
Cubrecabeza
Casco con carrilleras, vale decir morrión, suela de cuero forrado en paño azul, con cordones amarillos, una granada de metal al frente y el penacho alto de lana verde.
Estando el cuerpo en Chile (1817-1818), variaron las guarniciones de los morriones por cordones y pompones azul celeste.
Casco o gorra de casco de suela negra con forro de género azul, guarniciones de cinta amarilla, cordones de hilo amarillo (que partiendo de los costados terminaba abajo el penacho de color verde. Carrillera de metal amarillo o bronce, en escamas. Granada de metal amarillo con la inscripción “Patria y Gloria”, y sobre ésta la escarapela nacional bordada en seda.
En 1817 los cordones amarillos y el pompón verde fueron cambiados por otros azul celeste.
Calzado
1812-1814 Botas altas con espuelas de hierro.
1815 Zapatos “a la rusa”.
1812-1814 Botas granaderas, espuelas de metal amarillo.
1815 Zapatos “a la rusa”.
Sable
Sable con vaina de metal y dragona de cordón de hilo trenzado azul y blanco
Sable corvo con dragona de cordón de hilo trenzado azul y blanco.
Lanzas
Lanzas con banderolas amarillas y blancas por mitades.
Desde 1815 blancas y azules por cuartos.
Lanzas con banderolas celestes y blancas
Desde noviembre de 1816 blancas y azules a cuadros
Correaje
Cinturón y bandolera blanca
Cinturón y bandolera de ante. 
Armas de fuego
Carabina o tercerola
Carabina o tercerola y pistola
Montura
Schabrac azul con franja amarilla, pellón de cuero de carnero negro con dientes de paño rojos para la tropa y de piel de carnero blanca con el mismo dentado para los oficiales
Dos pellones, uno blanco y el otro negro con forro de lienzo blanco; cinchón de suela con hebilla y correa. Los estribos fueron de palo que después de San Lorenzo fueron de hierro con estriberas de suela y pasadores de hojalata, teniendo cada uno de ellos una argolla para descanso de la lanza.
1817 La montura consistió en chabrac azul con franja amarilla, pellón de cuero de carnero negro; valija de paño azul con galón amarillo; rendaje de cuero crudo. Los oficiales lucieron pellón blanco.

GRANADEROS A CABALLO EN 1817
Fuente: Julio M. Luqui Lagleize
El uniforme de este regimiento consistía en casacas azules rectas con ocho botones dorados y vivo encarnado al frente, en el cuello, en las vueltas de los faldones y en las botas que eran de pico truncado. Lucían granadas de paño amarillo en los faldones mientras que para los oficiales las granadas eran bordadas de hilo de oro.
Los trompetas vestían casaca encarnada con botones de metal amarillo y vivos azules. La cordonadura del clarín era azul celeste y blanco.
De diario vestían chaquetas azules rectas con vivo encarnado y gorras de plato azul con banda grana.
El cubrecabezas era un morrión de suela forrado de paño azul con una granada de metal amarillo al frente y escarapela patria. Los cordones y raquetas eran de lana amarilla y el penacho de lana verde.
El calzado eran zapatones a la rusa o borceguíes de cuero negro con doble suela para soportar el desgaste.
Para el cruce de los Andes calzaron tamangos de piel y vistieron pellizas de paño encarnado con forro de piel negra y cordonadura amarilla.
La fornitura consistía en cinturón con hebilla de metal amarillo adornada con una granada y correas blancas o de ante, llevando el portamosquetón y canana a la espalda.
La montura era un schabrac azul con franja amarilla, pellón de cuero de carnero negro con dientes de paño rojos para la tropa y de piel de carnero blanca con el mismo dentado para los oficiales. Se completaba con una valija de paño azul con galón de paño amarillo.
Los oficiales llevaban morriones guarnecidos en dorado, con carrilleras y granada de metal amarillo y pompón verde, mientras que los jefes usaban bicornio con escarapela patria.



Regimiento de Granaderos 1817
1-Trompa 2- Coronel 3-Soldado
Lámina de Daniel Pedrazzolli
asesoramiento de Julio Luqui Lagleyze

Granadero a Caballo 1817 durante el cruce de los Andes
Lámina de Daniel Pedrazzolli
asesoramiento de Julio Luqui Lagleyze
Granadero a caballo uniforme de 1812
lustración que me ha hecho llegar Cristián Botozis
EL UNIFORME DE LOS GRANADEROS A CABALLO
Fuente: Guillermo Palombo
El 19 de marzo de 1812 San Martín propuso al gobierno su plan para el uniforme del Escuadrón de línea de Granaderos a Caballo. Consistía el “de parada” o gala en “fraque” (que era una casaca) azul, con forro de ese color; el cuello, bocamangas y vivo, carmesí; botones “cabeza de turco” blancos; pantalón azul y chaleco blanco. Por cubrecabeza un “casco” o “gorra de casco” (que hoy llamamos morrión), con carrillera; bota alta con espuela; capote y maleta azul.  El uniforme para ser usado en el cuartel consistiría en chaqueta azul y gorra de ese color. El plan fue aprobado, pero el cuerpo usó en su uniforme un color distinto al propuesto, pues el 2 de mayo, por carencia de paño color carmesí, se dispuso que fuera enteramente azul, sin otra aplicación que un vivo encarnado y la representación de dos granadas en los extremos de los faldones de la casaca. En definitiva, de acuerdo a los documentos existentes, es posible reconstruir el primer uniforme, y el nombre de los artesanos que en ello intervinieron, de la siguiente forma: Casaca de paño azul, cuello y bocamangas del mismo género y color, con vivos grana y granadas de seda carmesí en el cuello y faldones que fueron bordadas por Juana Melo al precio de 1 ½ real cada una. Chaleco de mahón blanco, cuyas puntas sobresalían de la casaca. Pantalón –o calzón- de montar de paño azul, con vivos grana y sobrepuestos de cuero negro en la entrepierna. Botones de metal “cabeza de turco” con la leyenda “Provincias Unidas del Río de la Plata”, en círculo, y en el centro “Granaderos a Caballo”. El tambor mayor con casaca y pantalón de paño grana con vueltas azules guarnecido de cinta blanca. “Casco” o “gorra de casco” (fabricados por Miguel Tequi al precio de 4 reales cada uno): de suela negra con forro de género azul, guarniciones de cinta amarilla, cordones de hilo amarillo (provistos por José Chueco a 4 reales), que partiendo de los costados terminaba abajo el penacho de color verde (provistos por Josefa Luján a 4 ½ reales cada uno), carrillera de metal amarillo o bronce, en escamas, y granada de metal amarillo con la inscripción “Patria y Gloria” (provistas por Joaquín Barbosa a 4 pesos cada una), y sobre ésta la escarapela nacional bordada en seda (por Josefa Luján al precio de 1 real cada una). Botas largas granaderas de cuero negro, fabricadas por Francisco Labenta a 6 pesos el par. Espuelas de metal amarillo, con correas que jugaban en la hebilla de cada espuela (provistas por Francisco Muñoz), las que en julio de 1813 fueron cambiadas por las de acero (provistas por Juan Ortíz de Zárate a 14 reales el par). Bolsas de lona con correas y hebillas. Cinturón de tiros largos para el sable, con hebillas y demás herrajes de metal dorado (provistos por José Castro a 12 y 24 reales respectivamente). Sable corvo de los usados primitivamente por los “Auxiliares de Chile”, de los que San Martín adquirió algunos a 6 pesos cada uno (afilados por el amolador Juan Busquiazo a 2 reales cada uno); con dragona de cordón de hilo trenzado azul y blanco. Las banderolas para las lanzas eran de coco celeste y blancas (confeccionadas por Juana Arroyo a 4 reales cada una). La montura fue el llamado “recado” del país, compuesto por las siguientes piezas: freno con cabezadas de suela; jerga; carona de suela; “lomillo” con grampas, argollas y tres correas con hebillas para las valijas, con el número primario de portamosquetones con correas para el uso de éstos; cincha de cuero crudo con cuatro argollas de hierro; riendas de cuero trenzado; dos pellones, uno blanco y el otro negro con forro de lienzo blanco; cinchón de suela con hebilla y correa (que entregó Pedro Antonio Díaz). Los estribos fueron de palo (comprados a 24 reales la docena) que después de San Lorenzo fueron sustituidos por los de hierro con estriberas de suela y pasadores de hojalata, teniendo cada uno de ellos una argolla para descanso de la lanza. En 1814 fueron creadas 66 plazas de carabineros (tiradores selectos) distribuidos en todas las compañías. Fueron provistos de un uniforme especial: azul, con vivo grana en el cuello y bocamangas; pantalón de montar azul con sobrepuesto de cuero negro en la entrepierna y bota alta. Pelliza de húsar encarnada con alamares de trencilla con muletillas, adornada con piel de carnero negro en el borde. Por cubrecabeza un casco o gorra de casco confeccionadas por el maestro zapatero Pedro Bartolich, forrada por fuera con un turbante de piel de tigre, cimera empenachada y adornada con crin de caballo, visera guarnecida con cobre, carrilleras de hojalata y granada de estaño. Pero la especialidad no perduró en la organización táctica del cuerpo. En 1815 el calzón de montar fue sustituido por pantalones largos sajones (con entrepiernas forradas de cuero) y las botas granaderas por zapatos “a la rusa”. Para la Campaña de Los Andes, San Martín ordenó entregar los pantalones de paño azul con vivo encarnado de los Batallones Nº 7 y Nº 8 de Infantería a los Granaderos a Caballo, a cambio de los de montar “medio sajones” de éstos, cuyas guarniciones de cuero proporcionaban más abrigo a los negros de ambos batallones, puesto que ellos procedían por lo general del centro de África e iban a ser expuestos a los fríos de la Cordillera. Durante la campaña los granaderos vistieron casaca azul con solo un vivo encarnado y granadas amarillas en los faldones; pantalón azul sin cuero y con el mismo vivo; gorra de casco con cordones amarillo, penacho verde, carrileras de bronce, granada flamígera y escarapela al frente; botón dorado; botines negros. Los oficiales lucieron cinturón blanco; la tropa cinturón y bandolera de ante, canana. La montura consistió en chabrac azul con franja amarilla, pellón de cuero de carnero negro; valija de paño azul con galón amarillo; rendaje de cuero crudo. Los oficiales lucieron pellón blanco. El armamento consistió en lanzas (cuyas banderolas desde noviembre de 1816 fueron blancas y azules a cuadros), sable con vaina de metal y dragonas de ante, carabina o tercerola y pistola. En 1817 los cordones de la gorra y el pompón verde fueron cambiados por otros azul celeste, como se observa en el retrato del Sargento Mayor Manuel Medida, pintado por José Gil de Castro, que se exhibe en el Museo Histórico Nacional. En el Perú, en 1822, el 1er Escuadrón de Granaderos, usó casaca con solapa, azul, con cuello y vivos grana; pantalón de brin tipo “mameluco” y gorra de cuartel “de plato” azul con banda y vivo grana. Por entonces también cambió la montura para adecuarla al terreno montañoso. Tales son los uniformes usados por los Granaderos a Caballo.
Su uniforme histórico actual fue dispuesto por Decreto del 25 de Mayo de 1903.

Granadero en 1812
Lámina de Guillermo Roux
Se aprecia la bandolera en ante y el cinturón negro,
puntas del chaleco blanco asomando fuera de la casaca, 
 pellón  negro y manta azul con vivo amarillo
probablemente siga los lineamientos de Palombo
Comentarios finales
En las diferentes láminas se aprecian distintos tonos de azul, pero por lo que he podido leer en las diversas fuentes consultadas se trataría de un azul bien obscuro, como el de las ilustraciones de Padrazzoli. Finalmente el tema de las caponas, existe una vieja descripción del uniforme muy citada, que señala que llevaban caponas metálicas escamadas de metal dorado, pero considero, por lo leído en todas las fuentes consultadas que la tropa nunca llevó caponas metálicas, ni paletas.
La figura 3 de la lámina de Pedrazzoli me parece la mas representativa del uniforme histórico del regimiento o tal vez la ilustración realizada por Pedrazolli, que he modificado toscamente con el limitado Paint, pintando de celeste los cordones y el penacho como se usaron en Maipu, con la que cierro este artículo.

domingo, 6 de agosto de 2017

Charla en el Club del soldado de Plomo sobre Juegos de Guerra


Ayer, sábado 5 de agosto, tuve el gran gusto de participar en una reunión del Club del Soldado de Plomo en el Casal de Cataluña, donde suelen reunirse los socios de este antiguo club. Mi gran amigo Cristián Fernández nos convocó a Francisco Erize, Horacio Falcinelli y a mí a dar una charla sobre soldaditos y Juegos de Guerra. En mi caso además, sobre Invasiones Inglesas. Tuve la alegría de ser acompañado por mi señora y mis tres hijos, los dos mas grandes ¡hasta trajeron a sus novias!
Hubo una numerosa concurrencia y, por los comentarios recibidos, parece que pudimos satisfacer las expectativas puestas en nosotros.
Francisco expuso, ilustrado por sus magníficas fotografías laboriosamente embellecidas con el Photoshop, sobre la historia del juego de guerra y nos mostró dos impresionantes escenarios napoleónicos Quatre Bras y el juego mas grande que realizamos en 28 mm: Borodino. También nos mostró juegos de las guerras coloniales en el Sudán y contra los Zulues, vistosas mesas del Japón del siglo XVI, la infaltable Segunda Guerra Mundial y hasta un escenario de la Guerra de los 6 días.
Horacio interesó a todos y en particular a los coleccionistas con su magnífico proyecto de hacer figuras para las guerras argentinas, además de fotos trajo figuras que capturaron la atención de los miembros del club. Un proyecto magnífico y único el de Horacio.
Acá va una parte de mi exposición dedicada a puntualizar las condiciones generales que debe cumplir un reglamento de Juego de Guerra para poder considerárselo histórico y en particular las características del Sistema JGN, de apoyo al juego, que desarrollé en Clipper, que fue usado en muchos juegos por la asociación de wargame,  y que sigo usando en casa.










Luego, muy brevemente, expuse sobre las Invasiones Inglesas, estas son las diapositivas:

















En la primer foto estamos los tres y Jorge Blumberg presentándonos, en las otras estamos exponiendo. 


Parte de la concurrencia